1.3.15

 Hace poco tuve nostalgia del blog. Nostalgia de las cosas que escribía, de cómo y cuánto lo hacía, y de lo libre que me sentía cada vez que abría esta página para crear una nueva entrada.
Esto fue mi diario "íntimo" del 2011 y un poco de 2012, así que cuando leí todos mis antiguos recuerdos pude entender cuánto cambié y cuánto sigue igual. Y eso es demasiado.
Me puso triste el hecho de haber prometido tantas cosas a lo largo de los años y de no haber cumplido ni una. Y me sorprende ver que todavía lo sigo haciendo, sigo prometiéndome cosas que jamás logro cumplir.
 Quise volver al blog porque me di cuenta de cuan bien me hacía sentir, sin importar toda la gente que ya no está para volver a leerme ni para leerlos yo. Necesito este espacio para poder descargarme de una manera cómoda y sencilla, sin tener en cuenta quién lee o no. Esto lo hago para mi, para volver a sentir un poco de lo que solía sentir.